sábado, 24 de junio de 2017

Soy fácil (o es lo que quiero ser)

Fácil.
Según la RAE, fácil significa todo esto:

1. adj. Que no requiere gran esfuerzohabilidad o capacidadUn trabajo fácil. Unproblema fácil. Un encargo fácil DE realizar.
2. adj. Dicho de un sucesoBastante probableEs fácil que venga hoy.
3. adj. Que se adapta con flexibilidad a las circunstancias.
4. adj. Dicho de una mujerLiviana en su relación con los hombres.

Quiero usar fácil en su tercera acepción. 
La 4ta me parece machista, y las otras dos simplemente no se ajustan a lo que pretendo. 

Hay dos formas de llevar la vida: fácil o difícil. Entiendo por difícil a aquellas personas que complican lo resuelto, hacen imposible lo complicado e inventan complicaciones con el único fin de no hacer absolutamente nada o cumplir sus caprichos por sobre los demás. 
Fácil es aquel que aprende a resolver desde lo que tiene, con los recursos que tiene, analiza, se toma tiempo y trata de no arrastrar a nadie a sus problemas. 
¿Se cayó un taza? Se limpia y seguimos. 
¿Te fue mal en el trabajo, con tu pareja? Te das una ducha, a dormir y mañana vemos la mejor manera de actuar sin hacer cagadas. 

Hace un tiempo intenté dejar de ser una persona dificilista, histérica, vueltera. Fue complejo. Lo había logrado, hasta que me enamoré y el dificilismo se apoderó de mí con toda su intensidad. Me separé y hoy vuelvo al camino del facilismo. No vuelvo a complicarme por todo. 
Un buen ejercicio es responder como un niño. Suelen dar las respuestas mas claras, todas las soluciones en pocas palabras.
-Tengo hambre.
-Y... comé si tenés hambre. 

Ahí aparece el dificilista, que piensa en la dieta, en lo que quiere comer, en lo que tiene, en lo que le falta, en que tiene que cocinar, no le gusta la comida recalentada, la fruta no llena, ensalada a las 5 de la tarde no. ¿Para qué tanta complicación?

¿Tiene hambre? Coma. ¿Tiene frío? Abriguese. ¿Se separó de su pareja? No haga escándalo (como hacía yo) y piense en frío. ¿No le gusta su trabajo? Cámbielo. 
DEJE DE QUEJARSE.


viernes, 23 de junio de 2017

Imposible escribir sobre nada

Es viernes, son las 2 de la tarde.
Me costó una eternidad salir de la cama. Salí a las 12 del mediodía porque sonó el timbre. Al principio me hice la estúpida, no atendí. Hasta que me llamaron por teléfono.
-¿Estás en tu casa? Estoy en la puerta.

Tuve que salir.
Mentalmente cancelé ir a una charla a la que me había comprometido. No tengo ganas de relacionarme con seres humanos hoy. No es depresión, ni tristeza. Simplemente tengo ganas de estar sola conmigo.
En mi cabeza suena "Imposible escribir sobre nada" de Fito y Paulino. Solo pienso en esa frase hace algunos días.
Todas las noches mi cabeza escribe mil ideas que jamás pasan a un papel, porque no tengo ganas de salir de la cama, son las 3 am cuando aparecen las ideas, los cuentos, las historias. Algunas son buenas, pocas. Mientras pienso las oraciones también pienso que debería ir a buscar un cuaderno o la computadora para escribir todo eso. No. No merecen ser contadas. Tampoco me acuerdo de lo que pensé cuando despierto.
La rutina matinal es tremenda. Un pis, el mate, prender la compu, prender la radio, fumarme un cigarro, barrer, tender la cama. Ahí recién arranco. Puedo esperar para bañarme.

Durante la noche, mientras esas historias aparecen en mi cabeza, pienso que quizá podría ocuparme de escribir algo para publicar. Soy relativamente buena escribiendo o inventando historias. Serán los libros leídos, los parciales, los apuntes de la universidad que no tengo ganas de terminar, aquel libro que escribí a los 8 años sin haber leído nada.
Aún me acuerdo de ese librito. Fui escritora, ilustradora y encuadernadora. El contenido es dudoso, en la tapa dibujé una nena rubia. ¿Quién sabe si ese cuentito esté en algún lugar de la casa de mi mamá?
Es fácil decir que vivo de vender libros por la web, todos mis yo sabemos que eso es mentira. No vendo nada. En 9 meses habré vendido 8 libros. Mando CV por la web todos los días, durante la mañana, la tarde y la noche. No sale ni una entrevista.

Vuelve a sonar Imposible escribir sobre nada. Todo sucede sobre algo. Creo que estoy en la nada, es claro que estoy sobre algo que no puedo ver.


martes, 6 de junio de 2017

Curiosos y estúpidos

Desde que el hombre accedió a redes sociales la vida se volvió estúpida.
O éramos estúpidos desde antes y no queríamos verlo.
Redes como facebook permiten que existan grupos de cualquier cosa, como por ejemplo de celíacos, diabéticos, dietas, deportes, escuelas y demás.
No soy celíaca, tampoco diabética, pero por alguna extraña razón creí que incluirme en esos grupos me ayudaría a llevar una dieta saludable. Me había cansado de recetas mágicas. Pensé "Esta gente tiene que ser cuidadoso con su alimentación, darán tips o soluciones a las cuestiones básicas". 
Fue así, hasta que se fue convirtiendo en un grupo de autoayuda. Muchos publican que están tristes, o que nos los saludaron en su cumpleaños, que sufren porque la verdulera no tiene brócoli. Otros sí usan el grupo como fuente de información.

Es común en los grupos de celíacos leer preguntas como ¿Qué alimento es apto? ¿Podemos comer o tomar tal medicamento? En esos post cada uno vuelca su experiencia o explica por qué sí o por qué no. 

Ayer leí una pregunta que me hizo preguntarme ¿Qué le pasa a la humanidad? ¿Tan estúpidos somos? ¿Necesitamos sentirnos inteligentes con nada? ¿Las preguntonas se convirtieron en epidemia? 

Cuando éramos pequeños o estábamos en una clase nos sentíamos bien de hacer una pregunta que parecía tonta y la docente nos respondía 
-¡Qué buena pregunta! Porque parece obvia, pero tiene una explicación. 

Esta persona pregunta en el grupo de celíacos.
¿Qué agua de marca es apta? 

¿En qué momento de la humanidad el agua tiene trigo, avena, cebada y centeno?

viernes, 26 de mayo de 2017

#Cuando te caga la modernidad

Hay palabras de modas, que pueden ser cancheras, divertidas, forman parte de un grupo social, de los viejos, de los jóvenes, de los ricos, de los pobres, los académicos y no académicos.
En algún momento era:
-Tipo que vas caminando y pisaste mierda
-Onda que te gusta el vecino
-Sos un genio ¡Sabelo!
-Corte que me comí medio kilo de helado de chocolate yo sola

Algunas de estas expresiones pueriles (y de algunos no tan adolescentes) se veían en redes sociales acompañadas de fotos de mierda de perro, algún meme y el pote de telgopor con restos de helado derretido.

La palabra de moda es CUANDO. Que no tiene un culo que ver con lo que quieren decir, pero da igual, además de venir acompañada de mil hashtag que no tienen nada que ver en español, inglés, francés, ruso y chino. Las expresiones son:

-Cuando estás escuchando #CualquierBanda (Foto de algo relacionado)
¿Qué pasa cuando estás escuchando esa banda? ¿Es un acontecimiento místico?

-Cuando vas caminando y pisaste mierda.
Viene acompañado de una foto del sorete del perro desconocido.
Se supone que #cuando vas caminando y pisas mierda tu calzado queda cubierto y con mal olor, hay una consecuencia que no nos dicen.

Este #cuando usado como preposición pretende ser un adverbio de tiempo, reemplazando a "En el momento en que" "Puesto que" e implica una consecuencia.
En fin... son modas, molestas, estúpidas, que no llevan a nada e intentan convencer a algunos de que son modernos y muy cool.

Besitos en la frente
"Cuando le deseas besitos en la frente a alguien"#beso #frente #besosenlafrente #BuenaVida #Kiss #SoyMuyPelotudo #NoSéQuéMasInventaryMandoFruta #Saludos

sábado, 22 de abril de 2017

Asado familiar

Mañana domingo tengo uno de esos asados que suceden una vez en 33 años, un domingo que organizan así y tenés que ir o sos el peor de todos los seres vivos o muertos. El muerto no va, pero alguien se encarga de llevar sus fotos o pensar alguna anécdota para recordar.
En el asado van a estar los primos del primo de la tía que no sabías que existía con sus hijos y quizá parejas. Justo sucede que quienes viven en el exterior están todos en la misma cuidad.

-¿Quienes son? -Lo preguntás con cierto disimulo para no recibir miradas de molestia.
Te cuentan que tu bisabuela tiene una sobrina que vive en Estados Unidos, esta mujer tiene un hijo, que también vive en Estados Unidos hace unos 25 años.
-Es Gustavo, el hijo de la tía Susy. ¿No te acordás de él?

Gustavo viene con su pareja, además. ¿Tampoco la conocés?

Además vestite bien, tenés que verte maravillosa, pulcra, moderna, cool, profesional.
El mensaje entre líneas dice: Careteala un poco para que todo lo que conté de ustedes parezca real y hacé que te encanta la idea de conocer a gente que no sabías que había nacido.

Desde la primaria que mi familia es padres, hermana, abuela (Espicharon los 4 abuelos, pero tuve abuela hasta los 30) y tía que vive en el exterior. Con los años se sumaron cuñado y sobrino.
El tío que vive en Buenos Aires es el hermano de mamá. Este hombre tiene hijos y esposa. Teorícamente son mis primos y mi tía.
Desde los 7 hasta los 25 años los saludé porque sabía que me unía un vínculo familiar, eso me decían.

¿Y ahora? Tengo que ir a un asado con unas 25 personas, conozco a 7 fuera de mi núcleo familiar. El resto son nombres que escuché alguna vez: Francisco, Victoria, Guido, Gustavo, etc. Todos con apellidos que forman parte del árbol familiar

miércoles, 15 de marzo de 2017

La loca del amor

Se vieron durante un mes y medio, o poco menos.
Un encuentro que solo olía a sexo un sábado a la noche. Todos los sábados a eso de las 9 de la noche se encontraban en su casa, tenían relaciones, algunas charlas entre coito y coito, quizá alguna cena impuesta en un restaurante y no mucho más.
-Yo no quiero una relación estable, ni noviazgo, ni conocer a tu familia. Te estoy dando todo lo que puedo y quiero dar a esta relación. A veces me siento presionada con tus palabras. No me gusta que me digas mi amor, mi cielo, bonita, te extraño. No te puedo responder de la misma manera porque no lo siento.
- Lo sé, pero es mi forma de ser. Yo le digo así a la gente que quiero. Tenés que acostumbrarte. No te pido que me ames ni una relación estable.

Todos los sábados pasaban por el mismo diálogo. Aparentemente se entendían, aunque era evidente que una de ellas no entendía que esa relación no iba a llegar a nada más.

Intentó varias veces cortar la relación, con eufemismos y con palabras claras, sin poder lograrlo. Siempre eran las mismas palabras. "Yo sé que no querés ningún compromiso, pero no tiene sentido perder esto que tenemos". Había que inventar una mentira lo suficientemente clara para que entendiera ya no había más: Volví con mi ex. Era la mejor excusa.

-¿Vas a volver a vivir lo mismo? ¿A que te lastimen? ¿A que te manipulen?
- ¿Y vos como sabes todas esas cosas si yo no te conté nada?
- No lo sé, lo estoy suponiendo.
- No supongas, ni tampoco hables de mi ex de esa manera. Además no tengo que darte ninguna explicación de lo que hago ni de porqué decido volver con ella.
- Yo no quiero que te lastimen. Sos una buena persona, hermosa, dulce (...) y no te mereces que te lastimen.
- Déjame a mi decidir lo que quiero con mi vida, y ¿Cómo sabés que me van a lastimar? Seguís suponiendo cosas.
- Yo tengo que decirte algo que tengo muy dentro de mí, pero tengo que decírtelo en persona.
- No quiero verte. Si me lo querés decir me lo dirás por teléfono por mensaje.
- No, te lo digo en persona.
- No quiero verte.
Unos 15 minutos de charla telefónica para que entendiera que no había mas, ni quería verla. Optó por soltar esas palabras tan escondidas.
- Es que me enamoré de vos (entre llantos). Por lo menos déjame ser tu amiga o verte de vez en cuando, aunque sea mandarte un mensaje.
- Otra vez te lo digo, no quiero verte ni comunicarme con vos. Soy y fui clara. Estoy tratando de ser respetuosa, pero me llevás a decirte cosas que sabes que te lastiman.

En apariencia se había terminado la charla y la relación sin relación.
A la mañana siguiente aparecen los mensajes lastimosos
Mensaje 1:"Me presenté a trabajar, pero me siento mal, lloré toda la noche, te extraño. Por favor déjame verte por ultima vez"
Mensaje 2: "Tengo los ojos hinchados, me siento mal, le iba a decir a mi jefe si me puedo ir, pero voy a aguantar. No comí nada, no dormí por llorar toda la noche"

Ningún mensaje tuvo una respuesta. La bloqueó.
Entonces llamó de otro número, mandó mensajes mendigando amor una vez más.
El ultimo mensaje fue una amenaza. "Te juro que cuando salgo de trabajar voy a ir por tu barrio a preguntar por vos"


miércoles, 1 de marzo de 2017

Manipulación encubierta

Es él. O es su cultura. O ambas cosas.
Es tacaño hasta el extremo, aunque la avaricia no conoce de fronteras. Importa poco que el tacaño haya nacido en algún país de América o de Oceanía, simplemente es tacaño.
En una convivencia es importante cuidar los límites de la miseria, no es solo una cuestión de dinero sino de respeto, de limpieza, de diálogo. 
Un lenguaje complejo y completo, con vueltas, con palabras lindas puede entenderse desde un lugar de respeto y construcción, pero cuando escuchamos aquello que esconden esas palabras tan hermosas, en una oración perfectamente construida y con un mensaje que pretende ser edificante, solo vemos que el mensaje es absolutamente ofensivo, degradante e insultante. 
Esas son las mismas palabras que manipulan, que tergiversan. Parece muy simple aprovecharse de los bienes de los otros con un discurso de armonía con el universo, planteando el dinero y los bienes materiales como simples conductores hacia una sociedad que se devora a sí misma. 
Esta liviandad de vida, de armonía, de despojo también utiliza bienes materiales y emocionales. La máquina necesita alimentarse para poder producir, y qué mejor hacerlo con las comodidades ajenas. 

El respeto a la humanidad, a los seres vivos, a la naturaleza, al cosmos, para estos tacaños parece no entender aquello que plantea la vida y la sociedad en la ciudad. Es indispensable la conectividad, el agua para bañarse, la calefacción cuando hace frío y la refrigeración cuando hace calor, siempre que la provea aquel de quien se quejan por vivir y ser parte de la maquinaria capitalista autodestructiva. 

Respetando las formas, las palabras, las diferencias culturales y los conceptos, en cualquier diccionario ser tacaño es escatimar excesivamente en los gastos. Hay un uso en desuso del concepto tacaño que implica, en palabras de la Real Academia Española, "Astutopícarobellacoy que engaña con sus ardides y embustes" 



Soy fácil (o es lo que quiero ser)

Fácil. Según la RAE, fácil significa todo esto: 1.  adj.   Que   no   requiere   gran   esfuerzo ,  habilidad   o   capacidad .  Un   tr...