jueves, 4 de abril de 2013

Chuck Norris ¡Firme junto al pueblo!

Hace menos de un mes que vivo sola. El departamento está casi vació: Una cama, dos sillas, una mesita, la biblioteca y una cajonera. No tengo plata para nada más.
Ayer me sonó el timbre del departamento. Es raro, siempre suena el portero.
Pregunté quién era, me respondieron: Reynaldo, el portero. No conozco su voz, casi no hablamos. Le abrí. ¿Quién más puede tocarme el timbre? No era Reynaldo. Me apareció un caco con un arma. Entramos, pero dejó la puerta entreabierta... raro. Me llevó contra la ventana mientras me apuntaba en la espalda y me pedía la plata.
¿Este hombre es boludo? ¿No ve lo que es este departamento? Casi sin muebles, apuntes, papeles, libros y nada más ¿Por qué piensa que tengo plata? ¿Cómo entró al edificio?

No gritaba, me pedía que no grite.
Miles de veces pensé qué haría si me robaban. Un montón de idioteces:
-Le pego con la sartén en la cabeza y salgo corriendo;
-No le doy nada; me peleo;
-Grito pidiendo ayuda.
Nada de eso, estaba increíblemente tranquila. Él sí estaba nervioso, acelerado. Cualquier ruido o movimiento lo ponía peor. Alguien prendió la luz del pasillo y llamó al ascensor.
Yo no le respondía, seguía en mi calma.

Suelo ser más ridícula de lo que creo. Me estaban robando, apuntando con un arma. Podía matarme y escapar sin problemas. En ese momento pensaba:

¿Para qué me voy a preocupar? Tiene que pasar como en los capítulos de Walker Texas Ranger. En cualquier momento entra Cordel Walker (la puerta está abierta) con Tribet, gritan con emoción:


¡Alto! ¡Ranger de Texas!

Cordel le da una patada voladora en la nuca, me suelta, se pelean y corro a los brazos de Tribet. Lo arrestan.
Vamos a la oficina de Walher, Alex hace todos los papeles para que vaya a juicio y prisión. Después nos vamos los 4 al bar de CD a tomar algo. 

Era una de las escenas más maravillosas que podía vivir.

Pasaban los minutos y Walker no aparecía. ¡Maldito hijo de puta! ¿Dónde estaba que no venía a salvarme?
¿Para qué miré todos los capítulos?

Por suerte alguien tocó la alarma. El caco salió corriendo. Cerré con llave la puerta de mi casa.
Y caí en la realidad: ahora viene toda la parte de reunión de consorcio, cambio de cerraduras, de quién es la culpa, quién pudo haberle dado la llave, ¿Nadie lo vio entrar? ¿Qué el hace boludo del portero todo el día sentado en el hall? ¿No se dio cuenta que no era uno de los que viven ahí? Las charlas de ascensor sobre el tema, las viejas que me van a preguntar qué pasó, comentarlo y poner cara de "¡Ay! Nena"

Si cuento que mientras me querían robar y yo pensaba en Chuck Norris no tiene mucho sentido...


martes, 2 de abril de 2013

Invasión a Venus


La nave despega desde Rusia, en un viaje espacial a Venus. Los mejores 8 especialistas (lingüistas, médicos, físicos, científicos y astronautas) van a bordo. La nave llega astillada, la lluvia de meteoritos partió la tercera ala y la reparación no ha sido completamente exitosa.
Raimond es el primero en pisar Venus, cae en un pozo, descubre una especie de biblioteca venusiana. Cada insecto guarda información de la destrucción de Venus. El planeta está hecho trizas, quizá por temperaturas similares o más altas que la del Sol. Figuras de edificios destruidos. No es posible determinar cuánto hace que Venus está destruido.
Omega, el robot con alma, gran jugador de ajedrez, advierte que la radioactividad afecta recién a los 8 minutos de transitar por el planeta.
Insectos metálicos saltarines que emiten sonidos indescifrables. Chen Yu, un lingüista chino, trata de descifrar esos sonidos que dicen que los venusianos quieren invadir la tierra. El suelo de vidrio astillado, restos de vida mutilados es lo que ven estos especialistas que pisaron Venus.
Tatua, el especialista africano, no puede hacer conexión con la tierra y la comunicación entre ellos por momentos se pierde debido a la interferencia atmosférica. No hay manera de informar la posible invasión que planea Venus al planeta tierra. Su propósito es destruirla. Pero ¿cuándo?
Sumiko, la única mujer en la nave espacial, enfermera, suministra el alimento líquido a los tripulantes. Perdió a su marido en otro viaje espacial, y su organismo está devastado por nacer después de la bomba de Hiroshima.
Alos de colores se dibujan en el aire, como si caminaran por encima de ellos, los envuelve, pero los trajes no permiten que los afecte.
Divisan una gran esfera luminosa, Soltik lo describe como un huevo de pascua aburrido. Resulta impenetrable. Los invade un sentimiento de confusión ¿Cuándo estos insectos metálicos los atacarán? ¿Cuándo planean destruir la Tierra? ¿Es conveniente volver en ese momento?

Los mismos de siempre

Los que sabemos esperar, los que siempre estamos, los que ponemos nuestro tiempo a disposición de los demás, los que seguimos esperando porq...