martes, 27 de septiembre de 2016

Chupa alfalfa


Que te pincha, que te pincha el cardo
por delante y por detrás...

Las modas en nutrición, las nuevas dietas que te dejan flaquita, divina para el verano, los jugos mágicos que te limpian hasta lo que no comiste el día que viniste al mundo y los sabores regionales hacen de la gastronomía algo divertido.
De un tiempo a esta parte se pusieron de moda quienes comen sano, muy sano, demasiado sano. Empezaron los vegetarianos. Estos que poco a poco dejaban todas las carnes, aunque nunca se negaban a un choripán o una costillita a la parrilla. Verlos en un asado daba un poco de pena... Era respetable, porque ellos no cambiaban ni querían evangelizar con sus nuevas prácticas.

Hasta que... aparecieron los veganos. Esta moda de mierda que pretende evangelizar y demonizar a todo aquel que come carne o compra huevos que no son orgánicos.

Escuché a un chef decir "los únicos huevos orgánicos que hay en este restaurante son los del chef". por supuesto que nunca escucharon los clientes. ¡Válgame Dios y todos los pepinos del mundo!

Volvamos con los veganos o chupa-alfalfa. Sus planteos llegan a irritarme, me aburren, me cansan. Parecen no tener mas tema de conversación que la plantación de cebolla de verdeo. Si en algún momento se te ocurre mencionar la emoción de comer una milanesa a la napolitana te van a saltar al cuello como locos, tu actitud se compara con la de un violador o un asesino a sueldo.

¿De que se trata la cadena alimenticia? Los mismos animales se cazan entre sí para alimentarse. Así funciona el mundo animal desde el inicio de los tiempos.
Mis queridos veganos sigan chupando alfalfa. Los quiero.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Quizás porque...

En momentos de hostilidad elijo meterme en la ostra. Encerrarme en mis emociones y preguntarme todo, lo que duele y lo que no, porqué, cómo, para qué, qué gano y qué pierdo. Responderme cada una de esas preguntas, aunque duela, aunque haya que llorar hasta secarse, aunque queme.
Y puede durar una semana, 5 minutos o 3 horas. El tiempo depende de cuantas preguntas tenga que hacerme.

No hay un solo problema. Hay varios que resolver. El problema mas grave es uno solo, desde ahí salen mas, todos relacionados. En este momento tengo que resolver problemas básicos además de emociones, pero ¿si no estoy bien desde mi ser cómo puedo ver con claridad el resto?

En este momento las preguntas son muchas. El miedo parece aun mas grande. Pienso en mis amigas, que con situaciones un poco mas complejas salieron bien paradas y ahora tienen un camino armado y futuro prometedor.


A veces pienso en buscar una tarotista o alguien que lea las manos, pueda predecir el futuro, darme nombres o alguna cosa exacta para ver con mas claridad. Puede que sea la solución.

Los mismos de siempre

Los que sabemos esperar, los que siempre estamos, los que ponemos nuestro tiempo a disposición de los demás, los que seguimos esperando porq...