miércoles, 10 de septiembre de 2008

¿Adónde quedan los principios trogloditas?

No entiendo nada!
Cortando los caminos, poniendo piedras casi imposibles de pasar, sin salidas, sin herramientas para pelear contra la corriente. Casi sin fuerzas. Y las fuerzas te las dan aquellas personas ajenas al núcleo familiar. ¡qué ironía!
Lo cierto que es ahora veo que aquellos principios anticuados, basados en la nada misma, atrasados en el tiempo, tan lejos de la realidad, que parecían estructurados en cemento, tenían una estructura de papel de calcar. Y todo se desvance en segundos. Todo lo que estaba mal parece ser lo mas normal del mundo.
Lo que me pertenece deja de ser mio a favor de esta nueva falsa modernidad.

Sigo sin entender

jueves, 4 de septiembre de 2008

Sólo palabras

Palabras que pueden o no estar cargadas de sentimientos, pero implican esa sensación de satisfacción propia o de satisfacer la necesidad de los demás.
Nada se escribí porque sí. El contexto en el que se escribe (lugar, hora, medio) y la persona a la que se le escribe determinan una situación particular, una sensación particular.
¿Qué sucede cuando el lector cree en esas palabras? Esas expresiones de cariño que exceden el límite de la amistad. Tanto cariño puede desestabilizar, alegrar, suponer e imaginar situaciones maravillosas.
Pero ¿cómo creer en esas palabras cuando ante el primer obstáculo todo se desmorona? Y se pasa de la absoluta calidez a la frialdad ¿cómo actuar?
Podría pensarse que son solo eso: solo palabras que aparecen a través de una pantalla en las horas en las que el corazón está mas debilitado y la razón ya se cansó de buscar soluciones a los problemas.
El tiempo lo dirá... Quizá sea así, quizá no. Pero ¿cuánto tiempo esperar? horas, días, semanas, meses... La paciencia es una virtud, pero a veces hay que ser determinante.

Los mismos de siempre

Los que sabemos esperar, los que siempre estamos, los que ponemos nuestro tiempo a disposición de los demás, los que seguimos esperando porq...