viernes, 17 de noviembre de 2017

A la vuelta de mi casa

Como muchas noches salí a caminar. En la calma de la noche de una ciudad insegura puede no pasar nada o pasarte todo.
Salí con la ropa de dormir, me puse unas ojotas, el teléfono y la plata en la mano.
El kiosco está a 3 cuadras. Siempre camino sola, tranquila, a veces me cruzo con algún amigo o conocido. Esta noche fue distinta.
No me crucé a nadie. Cuando llego a la avenida desde un auto un hombre solo me hace una pregunta. No escuché y me acerqué con cierta distancia, podía ser alguna persona perdida.
Ya mas cerca el hombre me dice:
-Estamos solos- y algo mas que no escuché.
Seguí caminando. No tuve miedo, pensé que era un tarado más. Vuelvo a cruzarlo en la próxima esquina, el semáforo estaba en rojo y le dio lugar a decirme:
-¿Vamos a dar una vuelta? Estamos solos.
Otra vez seguí caminando sin hacerle caso, todavía me quedaba una cuadra y podía encontrarme con algún amigo.
Compré en el kiosco sin problemas y volví caminando por la avenida. Caminar por adentro era mas corto y mas peligroso. No había nadie en la calle.
Una vez en mi cuadra veo que desde la esquina viene un auto, se para en mi casa. Era el mismo hombre, algo alterado, aparentemente nervioso y con deseos de algo mas que una charla.
Ahí me dice:
-Dale, estamos solos. Vamos a dar una vuelta.
-No. Chabón, déjate de joder. Andate a la mierda.

Arrancó el auto y desapareció. No me pasó nada. Quizá me salvé de un secuestro o una violación. En ese momento sí tuve miedo.
A mí no me pasó nada. ¿Si este hombre hace esto todas las noches? ¿Si alguna mujer se subió en su auto?

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1 morsa dice:

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