sábado, 7 de junio de 2008

¿Cuándo es el momento exacto para bajarse de un proyecto?
Perder el tiempo no vale la pena. Yo sé cuál es mi camino (o creo saberlo). Y en estos momentos las cosas no son buenas. Mi ánimo y percepción de mí misma tampoco.
Como me preguntó Valeria una vez. ¿Sos feliz con momentos de tristeza o infeliz con momentos de alegría?.
Y mi respuesta fue: Infeliz con momentos de alegría. Fue bueno saber desde que perspectiva miraba. Quizá esa realidad no haya cambiado pero va camino a una gran cambio. Digamos que estoy en la crisálida.
No puede cambiar la forma de la vida de la noche a la mañana. Los cambios son progresivos.
Las nuevas piedras que me puso el camino son variadas, algunas difícil de pasar, pero de todo se aprende.
Si sigo algo que me dijeron (con mensaje subliminal) debo dejar de ver la realidad como a mi me parece, para ver las cosas como realmente son. Que se yo...
No puedo ser objetiva con lo que siento y pienso. La subjetividad está siempre presente. Mi propia individualidad me invade, me agobia, me domina. Y lo que espero ¿adónde queda?
Con un panorama poco favorable, rodeada más de 9 horas con personas que no son compatible conmigo es mas difícil hacer un análisis crítico de mi actualidad (y mucho más difícil de mi futuro).
Podría decir que me quejo para matar el tiempo, prefiero tomarlo como un momento de reflexión para encaminar de nuevo las cosas; quizá caminar al lado del camino tenga su encanto.
Mientras escribo siento que soy como Oliverio (Girondo). Miles de preguntas sin respuestas vienen a mi cabeza. ¿Y cómo hago si no puedo responderlas? ¡No puedo vivir con tantas dudas!
"Es mejor tener inquietudes que saber mucho" Pero... ¿si me que con las inquietudes? Nunca voy a saber nada.

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1 morsa dice:

Los mismos de siempre

Los que sabemos esperar, los que siempre estamos, los que ponemos nuestro tiempo a disposición de los demás, los que seguimos esperando porq...