martes, 8 de abril de 2008

Boleto Nº 37.152

Esta mañana debía ir a un análisis preocupacional. No tenía ganas de ir, pero un falso sentido de la responsabilidad me comía la culpa y fui.
No me importaba mucho. Mi voz interior, casi siempre sabia, me decía:
- No Jime, no vayas. Es al pedo, vas a perder tiempo. Si al final te vas a que dar con la feria.
Roberto (mi otro yo) me decía que no cante victoria con la feria y no deje pasar la oportunidad.
La vida da señales y fueron varias las negativas.
Señal 1: Me levanté 1.30 hs tarde. Como siempre, me desperté de mal humor, pero no influyó en lo mas mínimo haberme quedado dormida.
Señal 2: Pierdo el 112. Como muchos saben, no es tan rápido. Por ese falso sentido la responsabilidad fui igual a la parada. Había pensado volver a mi casa, pero desistí. Prendí un cigarrilo tratando de evocar aquel proverbio callejero : "Cuando prendés el cigarrillo inmediatamente viene el colectivo", pero esta fue la excepción. Terminé el cigarrilo, resuelta a llamar a la consultora, inventando cualquier excusa, y pedir que me pasaran el turno. Tomo el celular, pero en ese instante dobla el colectivo. ¿Porqué dobló? ¿Es que el destino no quiere que escuche a mi voz interior?.

Mientras viajaba, pensaba... ¿y si tenía que ir y me inventaba excusas para no hacerlo?. Después de media hora de viaje llegué al centro de salud, me hice los análisis sin problemas y volví a mi casa.

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1 morsa dice:

Los mismos de siempre

Los que sabemos esperar, los que siempre estamos, los que ponemos nuestro tiempo a disposición de los demás, los que seguimos esperando porq...