lunes, 5 de diciembre de 2011

Cambiar de eje

Necesito ver las cosas de otra manera.

No fue un gran año (Aclaro: Odio los balances, nunca los hice y jamás lo haré). Volví de Barcelona con todas las pilas, pero pasaron cosas que me bajaron de golpe la energía y la emoción de tener el mejor año de mi vida: un amor frustrado fue el causante.
Idas y vueltas con esa persona me llevaron a darme cuenta que no sé qué me pasa y tampoco sé porqué perdí tanto tiempo con una persona que en algunos puntos vale la pena y en otros debería haberlo mandado a la mierda, pero me enamoré y hoy pago un poco las consecuencias de mis errores, las pérdidas de tiempo, los idas y vueltas, los llantos y las alegrías que ese hombre me trajo. Hoy estará casado y terminando su casa. No sé si le deseo la felicidad, no la tiene y no la tendrá en tanto siga mintiendo y mintiéndose.

Conseguí un trabajo relacionado -indirectamente- con lo que estudio. Estoy bien, tengo buenos compañeros, vengo feliz a la librería, puedo proyectar cosas a futuro con una base más estable que simples ilusiones de concretar un sueño... y todo eso no me alcanza.

No sé qué me alcanza, no tengo claro lo que quiero, lo que espero ni tampoco lo que me hace feliz. Me escapo de mí constantemente metiéndome en una persona que desconozco, probablemente estaré en un tiempo -eterno- de cambios.

Siento que pierdo a mis amigos por encerrarme en mi caparazón. No sé pedir ayuda, porque siempre me sentí autosificiente y capaz de resolver todo sola. Tampoco tengo derecho a cargarle a los demás lo que me pasa, cada uno tiene su vida, sus quilombos, sus mambos, trabajo y tiempo demasiado ocupado como para darme minutos de su vida a mí.

Todo me sobrepasa, asumo compromisos que no puedo cumplir creyendo que puedo ser útil o puedo resolverlos en tiempo y forma. Claramente no hago nada en tiempo y forma.
Estoy llena de reclamos de familia, amigos y reclamos míos. Sé que en cada uno de esos reclamos hay algo de verdad mezclados con intentos de ayudarme a cambiar un poco. Sé que muchos notan que de un tiempo a esta parte no soy la misma persona que fui.

2 comentarios:

  1. Que temprano te llegó el balance sami!!

    Ebueh! todos andamos medio parecido.

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  2. Uno de tus errores es que asumís lo que piensan o sienten los demás. Asumís que no podés pedirles ayuda, que no debés agobiarlos. Es obvio que todos tenemos nuestros propios problemas, pero si no pudieramos ayudarnos mutuamente, o al menos solo escucharnos, no nos podríamos llamar amigos.
    Se que este es uno de tus errores, porque yo cometo exactamente el mismo. Y solo lo se "reconocer" porque mi psicóloga esta tratando de hacerme cambiar eso desde que volví a terapia :S.
    Pensalo así: al menos a mi me pasa que me resulta más fácil tratar de ayudar a otro que ayudarme a mi misma, por lo que pedir ayuda es lo que debés hacer para después devolver el favor, y así mutuamente quizás ayudarnos (el "nos" engloba a todos tus amigos).

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1 morsa dice:

Los mismos de siempre

Los que sabemos esperar, los que siempre estamos, los que ponemos nuestro tiempo a disposición de los demás, los que seguimos esperando porq...